Vive por unas horas en un mundo ideal, disfruta del musical de Aladdín
Hoy os contamos nuestra experiencia en el musical de Aladdin con la versión “butaca de oro” en el teatro Coliseum de Gran Vía en Madrid.
Te contamos los entresijos del musical de Aladdín
Te citan una hora antes para poder acceder y mostrarte el backstage incluido en tu entrada “Butaca Oro”, hemos de decir que la entrada fue un poco caótica debido a que la persona que está organizando las filas no sabía muy bien información sobre cuando entrabamos o la operativa del parking que viene incluida en la entrada (hasta 4 horas), por lo tanto, hasta que nos recibió nuestra anfitriona íbamos como pollo sin cabeza por el hall del teatro esperando que alguien nos indicará como proceder. La entrada también nos incluía ropero, por lo que al entrar todo el mundo hace uso de él y mientras se organizan los grupos de entrada al backstage.
Nosotros tuvimos la suerte de entrar en el grupo pequeño, ya que entraron 15 personas y después nosotros con 4 personas más lo que hizo nuestra visita más cómoda y personal.
¡Ahora empieza lo bueno! Nuestra guía fue muy agradable y muy cercana, derrochando carisma y simpatía en cada descripción y curiosidad sobre la obra, ¿que contaros de lo que vimos tras el escenario? Para mí lo mejor de la experiencia, que aunque es una visita corta, tienes acceso a ver con detalle lo que se cuece y presenciar el trabajo y talento que hay detrás de ese telón, simplemente increíble.
Tras la visita te dejan en una zona en el piso superior donde poder descansar y beber algo (incluido en el precio) antes de empezar la función, para minutos antes acompañarte a tu asiento y vivir la experiencia de un gran musical.


Sobre el propio musical no os haremos spoiler, pero a pesar de ser muy divertido y con un gran elenco echamos en falta “personajes” míticos (tener en cuenta que es una adaptación de la película por lo que es inevitable generar expectativas) y algo más de “espectacularidad” en determinados momentos épicos de la obra que son salvados con ingenio más que con medios, pero entendemos que eso también es ocasionado por los que hemos disfrutado de obras de la misma productora como puede ser El Rey León y que inevitablemente nos lleva a la comparativa fácil, y en este caso sale perdiendo la obra del genio azul.
Pero si no tenemos en cuenta estos factores nos encontramos ante una gran experiencia donde los actores dan el 100% y el ensamblado es casi perfecto para hacernos vibrar y disfrutar como niños.
En el descanso de la obra los pertenecientes a la zona de Butaca de Oro teníamos de nuevo una bebida y una caja de Manolo Bakes, todo un gustazo desde luego, pero el problema vino a la hora de ir al baño, ya que se trata de un gran teatro donde entran muchos espectadores y solo cuenta con dos baños, más el baño para personas con movilidad reducida, que casualmente era también el baño para la gente con butaca oro, problema si tenemos en cuenta que todo el mundo quería entrar a ese baño al estar el baño de arriba abarrotado y claro, no seremos nosotros los que hagamos de policías del retrete y le indiquemos a la gente que ahí no se puede miccionar sin haber adquirido la entrada más elevada con ese derecho, y desde luego que los organizadores tampoco iban a entrar en esa disputa por lo que ese “privilegio” que venden con la entrada de aseo es solo una argucia más para que os sintáis especiales por un día, pero en este caso toca aguantar y mear en el bar a la salida.
Si obviamos esa minucia y nos centramos en lo importante EL SHOW y le añadimos el trato de nuestra anfitriona, el poder descansar en una zona sin tanta gente, con algo de beber y picar y lo mejor de todo, visitar las tripas del espectáculo, os garantizamos que vivir el musical de Aladdin con la versión Butaca Oro es todo un acierto, para nosotros fue un dinero bien gastado y muy recomendable, es una buena oportunidad para vivir en ¡Un mundo ideal!, por unas horas.